El invierno en Barcelona es especial. Rara vez baja de los 5 grados, no suele llover, y lo mejor de todo: la ciudad recobra su tranquilidad tras el caos del verano. Los cielos azules invernales son preciosos. Aquí te dejamos nuestros 7 planes favoritos para disfrutar del frío en la ciudad condal.
1. Comer Churros con Chocolate
El clásico indiscutible. Cuando hace frío, métete en una de las históricas "granjas" de la calle Petritxol (en el barrio Gótico), como la Granja Viader o Granja Dulcinea. Un chocolate caliente espeso y unos churros crujientes te devolverán la vida.
2. Calçotadas
De enero a marzo se celebra la calçotada. Es una tradición gastronómica donde se asan cebolletas tiernas ("calçots") al fuego vivo, se pelan con las manos (te vas a ensuciar, te dan un babero) y se mojan en salsa romesco. Luego se come carne a la brasa. ¡Es divertidísimo!
3. Paseo por la playa vacía
La Barceloneta en enero es mágica. No hay bañistas, solo locales paseando a sus perros, gente leyendo en la arena y surfistas aprovechando las olas del invierno. El sol calienta lo justo y necesario.
4. Luces y Mercados de Navidad
Si vienes en diciembre, la Fira de Santa Llúcia frente a la Catedral es obligatoria. Además, las luces de Paseo de Gracia y las de la propia Sagrada Familia crean un ambiente muy acogedor.
5. Termas y Spas
Refúgiate del frío en baños termales como Aire de Barcelona (en El Born). Piscinas calientes en antiguas ruinas árabes subterráneas. El plan perfecto para relajarse tras un día de mucho caminar.